la revolución energética del valle del Jalón

 



La comunidad energética Cerca Energía entra en una nueva etapa después de cerrar el proyecto europeo Life Jalón y renovar su Consejo Rector, pero lo hace con una idea clara: el camino no termina, sino que empieza ahora su fase de consolidación y crecimiento. José Ángel Zabalegui, coordinador de proyectos de Cerca Energía, ha intervenido esta mañana en Los Desayunos de Buenos Días Alto Jalón para explicar cómo una iniciativa que hace apenas cuatro años parecía compleja, casi experimental, se ha convertido ya en una realidad con presencia en pueblos del valle del Jalón zaragozano y soriano.

Zabalegui ha defendido que Cerca Energía representa una alternativa al modelo energético tradicional, basado en grandes centros de producción, redes de distribución controladas por grandes compañías y consumidores que apenas pueden elegir más allá de cambiar de comercializadora. Frente a ese esquema, la cooperativa propone producir cerca de donde se consume, compartir instalaciones entre vecinos, ayuntamientos, negocios y empresas, y conseguir que una parte del gasto eléctrico se quede en los propios pueblos.

DE CONSUMIDORES PASIVOS A PROTAGONISTAS DE LA ENERGÍA

El coordinador de proyectos ha explicado que el modelo energético actual sitúa a los vecinos, ayuntamientos y pequeñas empresas en la última fila del sistema. Todos consumen electricidad, todos pagan cada mes, pero muy pocos tienen capacidad real para decidir cómo se produce esa energía, quién se beneficia de ella o qué retorno deja en el territorio. Cerca Energía nace precisamente para cambiar esa posición y convertir a los consumidores en protagonistas activos.

Zabalegui ha resumido ese cambio como una “pequeña revolución ciudadana rural”, pacífica y legal, amparada por la normativa europea y orientada a demostrar que los pueblos no tienen por qué limitarse a ver cómo se llenan sus campos de grandes proyectos renovables sin que el beneficio revierta directamente en quienes viven allí. La clave, ha dicho, no es solo producir energía limpia, sino decidir colectivamente cómo se produce, dónde se produce y para quién se produce.

UN MODELO TERRITORIAL, NO SOLO MUNICIPAL

Uno de los elementos más innovadores de Cerca Energía ha sido no limitarse a una comunidad energética por municipio. Zabalegui ha detallado que muchas comunidades nacen en un solo pueblo, crean una entidad propia y desarrollan una instalación de autoconsumo colectivo. Ese modelo puede funcionar en determinadas localidades, pero resulta más difícil en núcleos pequeños, con poca población y menor capacidad técnica o económica.

Por eso, el proyecto Life Jalón apostó por una comunidad energética de ámbito territorial, capaz de agrupar pueblos distintos, sumar recursos y generar una red comarcal. Esa decisión ha permitido llegar a municipios de la Comunidad de Calatayud y también del Alto Jalón soriano, con instalaciones repartidas desde Medinaceli hacia distintos puntos del valle.

Los datos reflejan ya esa consolidación: Cerca Energía cuenta con 18 instalaciones impulsadas en 15 municipios, de las cuales 15 están ya en funcionamiento, más de 130 socios y más de 250 puntos de suministro gestionados. Para Zabalegui, estas cifras demuestran que el proyecto ha dejado de ser una prueba piloto y se ha convertido en una referencia aragonesa, nacional y europea.


“LA UNIÓN HACE LA FUERZA” TAMBIÉN EN LA FACTURA ELÉCTRICA

La lógica del proyecto es sencilla, pero transforma por completo el planteamiento habitual. En lugar de que cada vecino instale placas en su propia vivienda, con el coste, la obra, la orientación y las dificultades técnicas que eso implica, Cerca Energía propone instalaciones colectivas compartidas. Así se reducen costes, se aprovechan cubiertas disponibles y se genera un sentimiento de comunidad que va más allá del ahorro individual.

Zabalegui ha insistido en que el mundo rural conoce bien esta lógica: en los pueblos, las asociaciones, las cooperativas y los proyectos compartidos han sido siempre una forma de resistir y avanzar. La energía, ha defendido, puede seguir ese mismo camino. No se trata solo de placas solares, sino de organización vecinal, colaboración con ayuntamientos y capacidad colectiva para retener valor en el territorio.


LAS TRABAS DE UN SISTEMA PENSADO PARA OTROS ACTORES

El crecimiento de Cerca Energía no ha estado exento de dificultades. Zabalegui ha diferenciado entre el papel de las comercializadoras y el de las distribuidoras. Las primeras compiten de forma agresiva por los clientes, muchas veces con campañas telefónicas difíciles de entender para personas mayores o con menor cultura energética. Las segundas operan en un mercado mucho más cerrado, porque son las responsables de la red y, en la práctica, actúan con una posición de fuerza frente a proyectos que necesitan trámites, conexiones y respuestas técnicas.

Ahí es donde, según ha explicado, aparecen muchas fricciones. Las comunidades energéticas piden a las distribuidoras que cumplan lo que marca la ley para poder reducir su dependencia del sistema tradicional. En otras palabras, solicitan ayuda administrativa y técnica para dejar de pagar una parte de la energía a ese mismo sistema. Esa contradicción explica, a su juicio, buena parte de las resistencias.

Aun así, Zabalegui ha señalado avances normativos importantes, como el aumento del radio de acción de las comunidades energéticas de dos a cinco kilómetros, el refuerzo del papel de los ayuntamientos y la creación de una ventanilla permanente para resolver conflictos con las distribuidoras. Son cambios que no eliminan todos los problemas, pero que empiezan a reconocer una realidad cada vez más evidente: las comunidades energéticas han llegado para quedarse.


UNA HERRAMIENTA CONTRA EL MODELO EXTRACTIVO

La entrevista ha situado también el debate de fondo sobre las renovables en el Alto Jalón. Mientras avanzan grandes parques eólicos y macroplantas solares declaradas de interés general, muchos pueblos se preguntan qué beneficio real dejan esos proyectos en el territorio. Cerca Energía plantea una respuesta distinta: instalaciones más pequeñas, vinculadas a los consumos locales y orientadas a que el ahorro, la renta disponible y los márgenes económicos permanezcan en las comarcas.

Zabalegui ha defendido que no se trata únicamente de discutir cuánta energía puede producir una comunidad energética, sino de cambiar la forma de producirla. Frente a un sistema centralizado, vulnerable y dependiente de grandes infraestructuras, el modelo distribuido permite producir cerca del consumo y construir una red más resistente, más justa y más pegada al territorio.


CERCA ENTRA “EN ÓRBITA” TRAS LIFE JALÓN

El cierre del proyecto europeo Life Jalón marca el final de una primera fase. Zabalegui ha utilizado la imagen de un cohete para explicar el momento actual: la etapa de mayor tracción, la que permitió poner en marcha la cooperativa, levantar instalaciones, ganar confianza y demostrar que el modelo funciona, ya se ha desacoplado. Ahora, Cerca Energía entra “en órbita”.

Esa nueva etapa tendrá dos direcciones. Por un lado, crecer “a lo ancho”, con más instalaciones fotovoltaicas colectivas en más pueblos y con apoyo a ayuntamientos que ya tienen placas solares y necesitan gestionarlas mejor. Por otro, crecer “a lo alto”, incorporando nuevos servicios como almacenamiento comunitario, baterías compartidas, eficiencia energética o sustitución de calderas de gasóleo por sistemas más sostenibles como la aerotermia.


SOBERANÍA ENERGÉTICA PARA FIJAR ACTIVIDAD

El concepto de soberanía energética ha sido uno de los ejes de la conversación. Para Zabalegui, la energía es estratégica para el desarrollo socioeconómico de los pueblos porque afecta a familias, ayuntamientos, negocios, fábricas y servicios públicos. Además, en el medio rural el coste energético puede tener un peso proporcional mayor que en la ciudad, tanto por la climatología como por las características de viviendas, explotaciones y pequeñas empresas.

Planificar una energía más cercana, más estable y más accesible puede actuar, ha explicado, como un “imán de pertenencia y permanencia”. Una instalación fotovoltaica tiene una garantía de producción de al menos 25 años, lo que obliga a pensar a largo plazo. Quien invierte en energía comunitaria está proyectando futuro, no solo ahorro inmediato.


UNA NUEVA ETAPA CON MÁS DE 130 SOCIOS

La renovación del Consejo Rector simboliza también ese cambio de etapa. La cooperativa nació gracias al impulso de un grupo inicial de voluntarios del territorio, cuando todavía no había instalaciones ni certezas. Ahora, ese relevo se produce con más de 130 socios y con representantes vinculados ya a proyectos que funcionan sobre el terreno.

Para Cerca Energía, el reto será seguir sumando pueblos, vecinos, ayuntamientos, comercios y empresas. Cuantas más personas participen, más capacidad tendrá el modelo para demostrar que el Alto Jalón puede producir parte de su energía, consumirla localmente y retener los beneficios en sus propios municipios.

La conclusión que deja la intervención de Zabalegui es clara: la revolución energética del valle del Jalón no es una promesa lejana. Ya está en marcha, tiene placas instaladas, pueblos implicados, suministros gestionados y una idea de fondo que interpela directamente al mundo rural: si la energía sale del territorio, el valor también debe quedarse en el territorio.





identificar una fuga de corriente con multimetro


La verificación y búsqueda de corriente de fuga no requiere ningún equipo especial, solo un amperímetro o multímetro que pueda medir corriente continua hasta 10 A. Además, a menudo se utilizan pinzas amperimétrica especiales para esto.

𝗣𝗮𝘀𝗼𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗱𝗲𝘁𝗲𝗰𝘁𝗮𝗿 𝘂𝗻𝗮 𝗳𝘂𝗴𝗮 𝗱𝗲 𝗰𝗼𝗿𝗿𝗶𝗲𝗻𝘁𝗲 𝘆 𝗲𝘃𝗶𝘁𝗮𝗿 𝗽𝗿𝗼𝗯𝗹𝗲𝗺𝗮𝘀 𝗱𝗲 𝗱𝗲𝘀𝗰𝗮𝗿𝗴𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗯𝗮𝘁𝗲𝗿𝗶́𝗮

Preparación del Vehículo:
- Asegúrate de que el motor esté apagado y las llaves estén fuera del encendido.
- Cierra todas las puertas, para asegurarte de que no haya luces ni accesorios encendidos.
- Desconecta cualquier dispositivo electrónico adicional que pueda estar enchufado, como cargadores de teléfono o GPS.

Configurar el Multímetro:
- Coloca el multímetro en la configuración de corriente continua (DC) y selecciona la escala de amperios (A).
- Si tu multímetro tiene varias escalas de amperios, selecciona la más alta inicialmente para evitar dañar el multímetro.

Desconectar el Cable Negativo de la Batería:
- Usa una llave para desconectar el cable negativo (–) de la batería. Este es generalmente el cable negro.
- Asegúrate de que el cable no toque ninguna parte del vehículo ni la batería durante el proceso.

Conectar el Multímetro:
- Conecta la punta de prueba NEGATIVA (NEGRA) del multímetro al borne/poste NEGATIVO de la batería.
- Conecta la punta de prueba POSITIVA (ROJA) del multímetro al cable NEGATIVO que desconectaste de la batería.
- Esto pondrá el multímetro en SERIE con el circuito y medirá cualquier corriente que esté fluyendo fuera de la batería.

Leer el Multímetro:
- Observa la lectura en el multímetro. Una lectura de corriente (en amperios o miliamperios) indica que hay una fuga de corriente.
- Una fuga de corriente aceptable normalmente está por debajo de 50 miliamperios (0.05 amperios). Si la lectura es significativamente mayor, hay una fuga de corriente en el sistema.

Identificar el Circuito Problemático:
- Si hay una fuga de corriente, el siguiente paso es identificar qué circuito está causando la fuga.
- Abre la caja de fusibles del vehículo (generalmente ubicada debajo del capó o en el interior del vehículo).
- Retira los fusibles uno por uno mientras observas el multímetro. Cuando la lectura de corriente caiga drásticamente, habrás encontrado el circuito que está causando la fuga de corriente.
- Asegúrate de anotar la posición y el amperaje de cada fusible que retires para poder volver a colocarlos correctamente.

Solución del Problema:
- Una vez identificado el circuito problemático, consulta el manual del propietario del vehículo para determinar qué componentes están en ese circuito.
- Inspecciona esos componentes y cables en busca de daños, conexiones sueltas o cualquier otra anomalía.
- Repara o reemplaza los componentes defectuosos según sea necesario.




the most common and persistent myths about heat pumps

 

They now feature in most proposals for cutting greenhouse gas emissions to net-zero by mid-century in order to meet the globally agreed aim of avoiding dangerous climate change.

For example, the Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) says with high confidence that net-zero energy systems will include the electrification of heating “rely[ing] substantially on heat pumps” – with a possible exception only for extreme climates.

Heat pumps significantly cut greenhouse gas emissions from building heat and are the “central technology in the global transition to secure and sustainable heating”, according to the International Energy Agency (IEA).

Heat pumps are also a mature technology and are very popular in countries such as Norway, Sweden and Finland, where they are the dominant heating technology. For the first time in 2022, heat pumps outsold gas boilers in the US – and they continued to do so in 2023.

Yet, in major economies such as the UK and Germany, heat pumps are the subject of hostile and misleading reporting across many mainstream media outlets.

Here, Carbon Brief factchecks 18 of the most common and persistent myths about heat pumps.

  1. FALSE: ‘Heat pumps don’t work in existing buildings.’
  2. FALSE: ‘Heat pumps only work in highly insulated buildings.’
  3. FALSE: ‘Heat pumps only work with underfloor heating.’
  4. FALSE: ‘Heat pumps won’t work in flats.’
  5. FALSE: ‘Heat pumps don’t work when it’s cold.’
  6. FALSE: ‘Heat pumps will always need a backup heating system to keep you warm.‘
  7. FALSE: ‘Heat pumps won’t keep you warm.’
  8. INCOMPLETE: ‘You will freeze during a power cut and be better off with a gas boiler.’
  9. FALSE: ‘Heat pumps are noisy.’
  10. INCOMPLETE: ‘Heat pumps cost more to run and will increase heating bills.’
  11. FALSE. ‘Turning gas to electricity to heat via a heat pump is less efficient than burning gas in a boiler.’
  12. FALSE: ‘Heat pumps will never offset the carbon emissions resulting from making them.’
  13. FALSE: ‘Heat pumps devalue properties.’
  14. INCOMPLETE: ‘Heat pumps are unaffordable.’
  15. INCOMPLETE: ‘The grid cannot cope with heat pumps.’
  16. INCOMPLETE: ‘Heat pumps don’t work with microbore piping.’
  17. FALSE: ‘Heat pumps don’t last long.’
  18. INCOMPLETE: ‘Heat pumps are new and untested technology.’



serie documental ¿Cómo crear una comunidad energética?

 


Lanzamos esta serie documental de tres capítulos con el objetivo inspirar la creación de nuevas comunidades energéticas a través de la ilusionante experiencia de muchos proyectos exitosos por todo el territorio.

Este proyecto documental surge de la necesidad de descentralizar la energía, de darle la vuelta a un modelo energético obsoleto basado en combustibles fósiles y en manos de un puñado de empresas. Desde Amigas de la Tierra consideramos que es imprescindible avanzar hacia una transición energética justa basada en energías limpias y en manos de las personas.

Cada vez son más las comunidades energéticas que existen en todo el territorio ¡Pero necesitamos muchas más! Y por eso hemos reunido en este documental que lanzamos hoy, varias de estas experiencias exitosas para contagiarnos de su entusiasmo y buen hacer para que cada vez más gente se una y … ¡¡Tomemos la Energía!!

Desde Amigas de la Tierra contamos con una guía para crear una comunidad energética, y pensamos que sería una buena idea contar también con una guía audiovisual donde las propias comunidades energéticas nos contasen el paso a paso de crear una iniciativa de este tipo. «¿Cómo crear una comunidad energética? Está en nuestras manos» es el resultado.

La serie ha contado con la participación de las comunidades energéticas de Monachil (Granada), Luco de Jiloca (Teruel), Arroyo Alumbra (Huelva), Buchabade (Pontevedra) y Gares Energía y Gares Bide (Navarra).

La serie documental consta de tres capítulos desde la “Grupo motor: El movimiento”, “Cuestiones administrativas: Papeles, papeles y más papeles” y “La instalación: Manos a la obra”.

Más información

 

 

 

comunidades energéticas


Respuesta a la demanda, blockchain, agregación,P2P, flexibilidad, digitalización, IoT, mercados locales de energía, P2C, Big data; todos estos términos encarnan como se van a relacionar las comunidades energéticas, hacia el exterior, tengan el formato que tengan, la forma jurídica que elijan y la fórmula de financiación que más les convenga.

Son muchas las comunidades energéticas propuestas, pero más aún las incertidumbres asociadas, e inversamente proporcionales a los gramos de silicio instalados, desde el primer paso de este peregrinaje energético, como va a empezar a ser el autoconsumo colectivo próximo y de cercanía.
Pero, ¿qué son las comunidades energéticas?

La Unión Europea las define, con carácter orientativo y no limitativo, como:
Entidad jurídica de participación voluntaria y abierta controlada por accionistas o miembros que sean personas físicas o jurídicas (entre otras: asociaciones, cooperativas, organizaciones sin ánimo de lucro, empresas) y también administraciones locales autonómicas o nacionales.
A la espera de una definición clara y precisa, en marzo del 2019 el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) elaboró una Guía para el Desarrollo de Instrumentos de Fomento de Comunidades Energéticas Locales.

¿Están reconocidas por la normativa?

Un modelo energético comunitario podría transformar nuestro sistema energético para que sea más democrático, sostenible y estable. La Unión Europea ha sentado recientemente las bases legales para esta reconstrucción. Ahora corresponde a los Estados miembros y las autoridades locales garantizar que el concepto prospere, acelerando democráticamente la descarbonización. Y aunque esta figura no está reconocida actualmente en nuestra legislación, en el carácter más ciudadano, se está trabajando en ello y el Plan Integrado de Energía y Clima prevé la figura de las Comunidades Locales de Energía.


Fuente: Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demogréfico, 2020.

Por su parte, en la Unión Europea se ha diferenciado entre:
  • Comunidades de Energía Renovables -en la Directiva de renovables-. que es la figura traspuesta en el Real Decreto-ley 23/2020, de 23 de junio. Estas comunidades pueden tener un trato específico en las subastas de renovables o incluso no tener que presentarse a subastas sino poder adherirse a sus resultados.
  • Comunidades Ciudadanas de Energía -en la Directiva de mercado interior de electricidad, aún no traspuesta en nuestro país, que sí pueden constituirse en distribuidoras.
Sea cual sea la nomenclatura que reciban, lo que parece claro es que su objetivo social principal será ofrecer beneficios energéticos, de los que se deriven también los medioambientales, económicos o sociales a sus miembros o a la localidad en la que desarrolla su actividad, más que generar una rentabilidad financiera.

Para ello, podrán desarrollar una serie de actividades entre las que cabe destacar: la generación de energía principalmente procedente de fuentes renovables, la distribución, el suministro, el consumo, la agregación, el almacenamiento de energía, la prestación de servicios de eficiencia energética, la prestación de servicios de recarga para vehículos eléctricos o de otros servicios energéticos.